Beato Alfredo Parte

"Hasta ahora he necesitado bastón, pero para subir hacia Dios no lo necesito"

Hagiografía

Nace en Cilleruelo de Bricia (Burgos), el dos de junio de 1899, en el seno de una numerosa familia cristiana de siete hijos. Él era el mayor. Sus padres: Castor y Justa.

De niño quiso seguir a Jesús de Nazaret, imitando a San José de Calasanz, dedicando su vida a la educación cristiana. Y se ordenó Sacerdote en Palencia, en 1928.

Una enfermedad en el fémur le dejó cojo cuando tenía 18 años. Eso le impidió compartir el deporte con sus alumnos, expresando el carácter alegre que tenía. Además, esa enfermedad originó una de las anécdotas más significativas y espontáneas de su martirio. Viéndole cojo los milicianos, quisieron ayudarle a subir a la cubierta del barco para fusilarle. A lo que él respondió. Hasta ahora he necesitado bastón, pero para subir hacia Dios no lo necesito. Y la arrojó, trepando como pudo hasta la cubierta.

En su vida encontramos rasgos muy marcados del creyente, religioso, educador y sacerdote: generoso, humilde, hombre de oración, devoto de Ntra. Sra., amigo de los chicos, siempre estaba rodeado de ellos. Pero además fue mártir, es decir, dio la vida por la fe. Estaba en el colegio de Villacarriedo cuando estalló la guerra. Se refugió en la casa de su tía, pero lo cogieron preso, llevándole a la bodega del barco Alfonso Pérez, anclado en la bahía de Santander. Pudo disimular su condición de sacerdote pero, ante la pregunta de qué era, confesó en voz alta oyéndolo los compañeros de bodega: Soy sacerdote Escolapio de Villacarriedo. Y le fusilaron. Era el 27 de diciembre de 1.936.

"Su vida, un ejemplo de virtudes"

Virtudes Breve descripción
Fidelidad Siempre se mantuvo firme en su vocación escolapia, incluso frente a la persecución y el martirio, defendiendo con valentía su identidad religiosa.
Valentía No dejó que el miedo lo venciera. Enfrentó las amenazas y la adversidad con coraje, dando ejemplo de fortaleza y coherencia cristiana.
Alegría A pesar de su discapacidad física, mantenía una actitud alegre y optimista, transmitiendo humor y esperanza a quienes lo rodeaban.
Vocación educativa Dedicó su vida a la enseñanza, formando a jóvenes con paciencia y compromiso, dejando un legado de conocimiento y valores cristianos.
Humildad Vivió con sencillez, aceptando sus limitaciones, y siempre puso su vida al servicio de los demás sin buscar reconocimiento.
Esperanza Confiaba plenamente en Dios, incluso en los momentos más difíciles, demostrando una fe inquebrantable hasta el final.
Amor al prójimo Su entrega hacia los niños y jóvenes fue constante, sirviendo con ternura, dedicación y un ejemplo de vida que inspira a todos.

Datos curiosos

Testimonios que evidencian la fortaleza, alegría y compromiso del Beato Alfredo Parte

Poema: Corazón Escolapio

Conmemorando la vida y el martirio del Beato Alfredo Parte.

En Villacarriedo nació su luz,
corazón valiente y espíritu en cruz.
y guía, enseñó sin cesar,
con alegría y amor supo iluminar.

Con bastón caminaba, firme y leal,
pero su fe brillaba, poderosa y vital.
Frente al peligro nunca quiso callar,
“Soy escolapio”, tuvo que declarar.

Martirio y entrega sellaron su andar,
fidelidad y esperanza quiso sembrar.
Su ejemplo vive, nos invita a seguir,
amar, enseñar y en Dios siempre vivir.

Cuestionario de reflexión para el lector sobre el Beato Alfredo Parte

Galería

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